
Poética común
La Legión Joven es un grupo de artistas autoconvocados, dedicados a la producción y gestión cultural, nacidos en el seno de la Asociación de Artistas Plásticos de Rafaela, provincia de Santa Fe. El Grupo Movidero, como parte de esta Legión, está conformado por Irene Berzero, Juan Francisco Ellena, Ana García y Rocío Granero. Estos artistas trabajan en la producción personal y en la gestión cultural de su ciudad. Desde hace varios años han dinamizado el circuito del arte, poniendo a disposición de éste su tiempo y talento, para organizar encuentros, talleres, conferencias, recibir a colegas y generar situaciones que activen el medio donde habitan.
Hay una poética común en estos artistas que trabajan juntos en una antigua casa a la que se ingresa por un garaje. Sus trabajos se sustentan esencialmente en el papel y conforman obras pensadas para registrar el gesto y el trazo a través de una foto-performance o de máquinas para dibujar. Todo hace referencia a este gran compañero del artista.
Las Máquinas de dibujar de Ana García son una cita de las históricas máquinas creadas en el siglo XVII por Leonardo da Vinci, que permitían el registro permanente de la realidad. Dice la artista “mis máquinas son una herramienta para que el espectador sea el productor de imágenes completando la obra in situ” en esta producción interactiva en la que el azar sobre el papel intervendrá siempre.
Rocío Granero arma su propuesta en la idea de recuperar el gesto que tiene el niño cuando se inicia en sus primeros registros gráficos. Tratando de despojarse de habilidades adquiridas, la artista se sitúa frente a un plano para desarrollar una acción que consiste en dibujar de modo simultáneo una serie de grafías pautadas, con una y otra mano, en un sector demarcado en la pared pintada de negro, armando una performance del gesto a su vez registrada fotográficamente.
Tensiones, video–instalación de Juan Francisco Ellena, parte de la definición del diccionario de la Real Academia Española: Tensión es el estado de un cuerpo sometido a la acción de fuerzas opuestas que lo atraen . Una mirada, un deseo, una pelea, encontrarse, son todas narraciones visuales cuyas imágenes en tinta y con perforaciones en el papel permiten al observador imaginar historias propias. La obra se completa con un video que pone en movimiento las imágenes dibujadas y perforadas en el soporte.
Los ejercicios de Irene Berzero, implementados para acceder al conocimiento del color a través de cuadernos, nos remiten a la formación previa en las escuelas de arte. Su Tratado personal del color queda registrado en la proyección de un video donde la artista pregunta libremente qué es el color
a los entrevistados, que aplican su propia lógica para responder. La obra es completada con el cuaderno borrador del proyecto, un pequeño libro lleno de páginas creativas con ilustraciones propias y devoluciones de otros artistas; un glosario y textos personales terminan de conformar este tratado que fue inspirado en experiencias excesivamente normativas, propias de las escuelas de arte.
La obra producida por Ana García, Rocío Granero, Juan Francisco Ellena e Irene Berzero fue realizada en el marco de las Becas Nacionales para proyectos del Fondo Nacional de las Artes. Fui la orientadora de ese proyecto de producción de obra, en el que me involucré al conocer a estos artistas comprometidos con su trabajo y el medio, y quienes reinventando soluciones y liberando el juego provocan un diálogo intenso entre ellos mismos.
Matilde Marín.
